El presidente de HO es un habitual de las pantallas de televisión.
Del éxito de su plataforma culpa al “gran equipo de personas” que hay detrás. Ignacio Arsuaga, presidente de Hazte Oír, se ha convertido en un habitual de las pantallas de televisión y cuando se trata de defender la vida, no hay una manifestación en la que no tenga algo que ver.
Sus secretos para compatibilizar el trabajo de abogado con el de ciudadano comprometido son, asegura, una gran dosis de ilusión, pocas horas de sueño y una mujer muy comprensiva. Ahora prepara, junto con otras cuarenta asociaciones cívicas, la marcha por la vida y contra la reforma de la ley del aborto del próximo 17 de octubre en Madrid.
ALBA habla con él para saber qué es y cómo se gestó una plataforma que se llama Hazte Oír y que da mucho que hablar. El tiempo apremia, así que vamos al grano.
-Una pregunta típica: ¿quién es Ignacio Arsuaga?
- Soy católico. Estoy casado, tengo un hijo y desde el punto de vista profesional, soy abogado en una empresa multinacional. Como ciudadano y como católico, en su día sentí y sigo sintiendo la llamada a participar en la vida pública y para, de alguna forma, facilitar que los ciudadanos que compartimos determinados valores seamos escuchados por las personas que deciden y por las instituciones.
-Y surgió Hazte Oír… ¿Hazte Oír es Ignacio Arsuaga?
-No; es muchísimo más que Ignacio Arsuaga. Ignacio Arsuaga es fundamentalmente el nombre o la cara que suele aparecer, pero detrás de Hazte Oír -HO- hay mucha gente: más de 1.700 voluntarios, 2.200 socios -que sostenemos económicamente la asociación- y 130.000 ciudadanos activos que reciben las alertas en su correo electrónico.
-¿Cuál es el secreto de su éxito?
-Si no existieran los voluntarios, los socios y los activistas, HO no sería nada. Quizá el valor añadido y el secreto de nuestro éxito sea la gente que tenemos. Gente que, a distintos niveles y desde distintas posiciones, dedica parte de su tiempo a cambiar España. Doy gracias a Dios por contar con esa gente tan fabulosa y tan capaz que he podido conocer a lo largo de estos años.
-Hace ya ocho años que nació Hazte Oír; ¿se acuerda de los inicios?
-Lo pusimos en marcha tres personas: José Castro, actual vicepresidente, Álvaro Zulueta, que sigue en la Junta Directiva, y yo, que había hablado con ellos de una idea que me rondaba en la cabeza desde hacía meses. Quería crear una web para facilitar la participación ciudadana -especialmente católica- en la vida pública.
-Y se le ocurrió esta plataforma.
-Bueno, copiamos iniciativas de otros movimientos en Estados Unidos. No hemos sido nada originales. Yo estuve viviendo en Estados Unidos en el año 98 y ahí conocí lo que hacían grupos como Christian Coalition o Moveon.org. La primera era del ámbito conservador y la segunda del ámbito de la izquierda. Viendo qué herramientas utilizaban y qué cosas hacían, las aplicamos a la sociedad española y nació HO. Somos buenos copiadores.
-Hablaba antes de las aportaciones de los socios. ¿Tienen alguna otra fuente de ingresos?
-Tenemos también donantes. Los 2.200 socios colaboran periódicamente y de manera esporádica recibimos donaciones, a veces de los propios socios y a veces de otras personas que deciden hacer un donativo particular. En este sentido nos ha sorprendido mucho la generosidad de la gente que colabora con nuestro proyecto. Ahora mismo las personas que cobran dinero por su dedicación a HO son seis; el resto del trabajo es a base de voluntarios.
-Una de los frentes abiertos en los que se centra ahora la plataforma es la lucha contra el aborto. ¿Qué defiende y qué espera conseguir Hazte Oír en este sentido?
-Defendemos la vida desde el momento de la concepción y queremos la abolición de la ley. Pero ahora mismo lo que queremos es parar la reforma de aborto libre que quiere imponer el Gobierno. Entendemos que es un objetivo muy complicado pero asequible. Si un número suficiente de gente se moviliza y nuestro mensaje llega a una mayoría de la sociedad podemos conseguirlo. Podemos hacer que Rodríguez Zapatero se arrepienta de haber impulsado esta reforma.
-¿De verdad cree que se puede parar la reforma de la ley?
-Sí. El movimiento contra la reforma del aborto está llegando incluso a personas que se saben de izquierdas. Hoy mismo he respondido un correo de una votante del PSOE que me venía a decir que coincidía con HO sólo en la defensa de la vida, que en lo demás discrepaba, y me lo iba explicando punto por punto. Quería saber cómo podía colaborar con esa campaña en concreto. Por eso, creo que si el PSOE o el Gobierno toman conciencia de que van a sufrir un coste electoral, sólo entonces podrían plantearse cambiar la reforma; y esa es nuestra intención, por eso vamos a seguir movilizándonos.
-Hablando de partidos. ¿Habrá algún día uno que se llame Hazte Oír?
-Espero que no, porque nosotros somos un movimiento social y no queremos convertirnos en un partido político. Tenemos una función muy clara y un campo de actuación que es la sociedad civil. No queremos ganar elecciones, sino que nuestras propuestas sean tenidas en cuenta en los programas electorales de los partidos políticos.
-Y cuando de propuestas se trata, ustedes tienen y de sobra, ¿no?
-Una de las funciones de HO y de Derecho a Vivir es precisamente convencer a todos los partidos políticos para que defiendan el derecho a vivir. No sólo queremos que el PSOE renuncie a esta reforma, sino que el PP o CiU asuman más responsabilidades y se comprometan a derogar la ley.
-Para lograr eso…
-Pues somos conscientes de que si no reciben esa presión por parte de la sociedad civil no van a hacer nada por cambiar las cosas, porque los partidos tienen una función primordial que es ganar elecciones, y si no reciben ese mensaje de la sociedad civil de que si no hacen determinadas cosas pueden perder votos, nunca tomarán esa decisión ni adoptarán este tipo de propuestas.
-Se definen como un movimiento de inspiración cristiana. HO es una realidad de la Iglesia, una plataforma social…
-Es un movimiento cívico; no tenemos ninguna vinculación con la Iglesia Católica ni con ninguna otra confesión. En nuestra plataforma hay católicos, evangélicos, judíos, ateos… que compartimos unos mismos principios o unos mismos valores, basados en el humanismo cristiano, o en el concepto propiamente cristiano de la sociedad.
-Es decir, que un comunista y un ateo pueden ser de HO.
-Por supuesto. Pero reconozco el papel fundamental que ha jugado la Iglesia Católica en todo el mundo como baluarte y como principal valedor de la defensa de la vida humana y de la dignidad de la persona y de los derechos humanos, desde el derecho a la vida hasta el derecho que tenemos los padres para elegir la educación de los hijos, y muchos otros valores que tratamos de defender y de promover desde HO.
-Hay quien relaciona Hazte Oír con la sociedad secreta conocida como El Yunque. ¿Qué hay de cierto en eso?
-Ese es uno de los numerosos bulos que corren por Internet y por algunos mentideros que tratan de desprestigiar el trabajo que hacemos. En nuestra asociación hay personas que pertenecen a distintos movimientos de la Iglesia y de otras organizaciones pero, en cualquier caso, quien está en HO está porque comparte un ideario y porque quiere trabajar a favor de la sociedad y del hombre.
-Pero ser de HO no implica ser de ninguna otra asociación…
-Nada, nada. Jamás preguntamos a nadie si pertenece o no a determinado movimiento. Puedo certificar que HO no tiene ninguna relación con ese grupo ni con ningún otro. Son bulos que difunden quienes quieren hacer daño a Hazte Oír.

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