Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia.

Su defensa de la vida y de la familia le he costado más de una y de dos críticas, pero a Benigno Blanco solo le duelen “las que vienen de amigos”. Se considera un privilegiado por presidir el Foro Español de la Familia, que reúne a más de 5.000 asociaciones de toda España y que le permite conocer “a gente maravillosa”. No cobra “un euro” por su cargo, por eso no le importa hacer un llamamiento a la solidaridad ciudadana: “Que la gente que estime el trabajo del Foro nos ayude porque, aunque somos austeros en medios y personal, la luz, la sede y los viajes cuestan dinero”. Cuando recibe a ALBA en la sede del Foro luce en la solapa de su traje el pin de los pies preciosos, símbolo internacional Provida. Estamos ante un firme defensor del no nacido y del mensaje positivo frente al agresivo.

-Cambió la política por el activismo social. ¿Dejó de creer en la primera?

-Al revés, creo que la política es una de las actividades más dignas que se pueden realizar. Ya lo dijo Santo Tomás de Aquino hace muchos siglos; que había tres profesiones -maestro, gobernante y padre de familia-que participaban de una manera especial de la Providencia Divina.

-Usted dedicó ocho años a esa profesión…

-Sí. Y estoy muy satisfecho con el trabajo que hice -con mis errores y aciertos-, pero es una etapa cerrada para mí.

-La ha cambiado por el activismo social…

-Son cosas distintas con capacidades de influencia complementarias. España necesita buenos políticos, pero también es muy importante que haya personas que ayuden a la sociedad civil a responsabilizarse de cómo va a ser el futuro de esta sociedad. Todos debemos asumir una cuota de responsabilidad.

-¿Para eso surgió el Foro Español de la Familia?

-El Foro surgió porque una serie de personas, líderes de otras asociaciones familiares y sociales, consideraron que había llegado el momento de que las distintas entidades tuviesen un punto de encuentro para que su voz resonase más. Hoy reúne a más de 5.000 asociaciones, pero no sustituye a ninguna.

-¿Cómo lo definiría usted?

-Como una manifestación de esa responsabilidad moral de la sociedad y, estratégicamente, como un símbolo de la madurez del movimiento asociativo español.

-¿Cuál es su misión como presidente?

-Yo soy un voluntario del Foro; es decir, no me dedico profesionalmente a esto y no cobro un euro, al revés, me cuesta dinero. Mi labor es saber en qué temas tenemos que movilizar a nuestros voluntarios, qué mensajes debemos generar… Luego me toca también la labor de poner cara al Foro ante los medios de comunicación.

-¿Es la peor parte?

-Es la que más tiempo lleva, aunque gracias a Dios cada vez hay más gente que me ayuda en esta tarea.

-Porque entre la lucha contra el aborto y su oposición a Ciudadanía, pocos días se libran de salir en los periódicos…

-Son los temas en los que más estamos trabajando ahora. Animamos a los padres a que sean conscientes de la amenaza ideologizante que supone Educación para la Ciudadanía y que defiendan a su hijo. Seguimos en la lucha contra EpC pero hemos cambiado el medio: ahora ya no son las objeciones sino los libros de texto.

-¿Y cuál es su postura frente a la reforma del aborto?

-Nos hemos implicado en la defensa de la vida porque familia y vida es lo mismo. La familia da el ambiente ecológicamente idóneo para las nuevas vidas. Una sociedad que entiende la vida entiende la familia y al revés.

-Entonces el Gobierno entiende poco de familia, ¿no?

-El Gobierno ha puesto sobre la mesa una ley del aborto terrible y nosotros, que nos llevamos significando en el debate del aborto desde hace tres años, obviamente estamos ayudando a hacer la crítica que se merece y hemos sido una de las asociaciones convocantes de la manifestación del 17 de octubre.

-¿Qué pedirán ese día en las calles de Madrid?

-Queremos que la sociedad redescubra la cultura de la vida. La manifestación tiene dos objetivos. Uno, claramente, decir no a la ley del aborto y pedirle al Gobierno que la retire porque va a hacer un gran daño a la sociedad, tanto en términos de vidas humanas como en términos de mujeres destrozadas.

-¿Y el otro?

-Lanzar un mensaje a todas las mujeres. Que sepan que hay alternativas y que todos los que estemos en la calle ese día vamos a estar con ellas ante un embarazo inesperado, que no están solas. Por eso la manifestación lleva como lema ‘Por la vida, la mujer y la maternidad’.

-¿Cree que el Gobierno se imaginaba esta reacción cuando decidió reformar la ley?
-El Gobierno ha podido comprobar que el debate del aborto no está cerrado y que somos muchos los españoles que no estamos dispuestos a darlo por cerrado. No ha calculado bien; creyó que esta ley no generaría gran debate, que se iban a oponer los de siempre y punto.

-Y se ha encontrado con el 17 de octubre…

-Es que esta sociedad no está dispuesta a acostumbrarse al aborto. Es cierto que hay un porcentaje social que está a favor, al igual que hay un gran porcentaje que está en contra. Pero luego hay una gran masa a la que le gustaría que no hubiera abortos, aunque sean de esos que piensan que hay algún caso en el que está justificado…tampoco esos van a estar a favor del Gobierno.

-¿Usted cree?

-Sí. La bandera antiniño y antimujer que ha levantado el Gobierno está provocando el rechazo mayoritario de la sociedad española. Dicho esto, diré también que no creo que el Gobierno rectifique. Ojalá me equivoque, pero tengo poca fe en que se frene la reforma.

-No cree entonces que pueda existir una España sin aborto…

-Sí que la habrá, seguro. Lo que no sé es cuándo. A lo largo de la Historia, cada época ha tenido su barbaridad que a los hombres de esa época les parecía normal: esclavitud, discriminación de la mujer, la tortura. La barbaridad de nuestro tiempo es el aborto y por eso hay mucha gente a la que le parece normal.

-De camino aquí he oído en la radio que Rajoy apoyaba la manifestación. ¿Contaba con eso?

-Cuando convocamos la manifestación ya dijimos que no íbamos a admitir adhesiones confesionales ni partidistas. De hecho nos ha llegado la adhesión de algún partido político pequeño y le hemos dicho que no; no por desprecio al partido, es que si hubiera sido del PP o del PSOE también habríamos dicho que no.

-¿Por qué?

-Porque este no es su terreno. Pero tanto los militantes del PP -incluyendo a su presidente-como los curas y los obispos -incluyendo al que más mande-están invitados. Nosotros invitamos a los 48 millones de españoles.

-¿A Rodríguez Zapatero también?

-Si Rodríguez Zapatero aparece porque de repente decide yo qué sé, pues será bienvenido. Ahora, si se quiere adherir como PSOE, le diremos que no.

-Habrá quien piense que el 17 de octubre se van a reunir los de derechas que van a misa

-La defensa de la vida es totalmente transversal a cualquier ideología o religión. Teniendo en cuenta la sociología política española y nuestras ideas, la gente podrá hacerse una idea de con quién nos identificamos más o menos políticamente. Pero le diré una cosa: no hay ningún partido político parlamentario que se identifique al cien por cien con el Foro. Respecto a lo de la Iglesia…

-¿Qué piensa?

-Que es normal que, defendiendo lo que defendemos, coincidamos con los obispos en muchas ocasiones. Normal, ¡no van a cambiar su discurso por nosotros!

-Tres motivos para ir a la Puerta del Sol el 17 de octubre

-Porque en estos temas de radical relevancia uno debe hacer lo que puede hacer y, como podemos manifestarnos, debemos hacerlo. Porque esto pasará y cuando no haya aborto tenemos que poder decir ‘yo estuve allí y di la cara’ y porque estas manifestaciones, aun en el supuesto de que los políticos no nos hagan caso, tienen una gran fuerza como revulsivo social.

-¿Se superará el millón de personas?

-Seguro que sí.